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    • 02 JUN 16
    Conociendo las enfermedades mentales

    Conociendo las enfermedades mentales

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    Los problemas de salud mental son cada vez más comunes en nuestra sociedad. Implican alteraciones en el pensamiento, en el estado de ánimo y/o en la conducta y pueden llegar afectar de forma importante el funcionamiento diario de la persona, interferir en la consecución de sus objetivos vitales y provocar consecuencias negativas en diferentes áreas de la vida de la persona que lo sufre y sus familiares. En ocasiones es necesario el ingreso en recursos residenciales especializados para el tratamiento de estos trastornos mentales como la Residencia Alpedrete porque por la evolución del trastorno o las consecuencias que este conlleva no es posible que las personas sigan viviendo en su entorno habitual. En este tipo de recursos contamos con profesionales especializados y terapias dirigidas a la intervención de estos problemas de salud mental.

    En la  Residencia se atienden diferentes trastornos mentales,   los diagnósticos más frecuentes son el trastorno bipolar, la esquizofrenia, el trastorno esquizo-afectivo y el trastorno de personalidad límite. A continuación hacemos una breve descripción de los mismos para comprender la situación de las personas que las sufren:

    El trastorno bipolar o enfermedad maniaco-depresiva,  se caracteriza por los intensos cambios en el estado de ánimo que van desde la depresión a la manía (euforia), en la que el ánimo está excesivamente alto. Estos cambios de humor son muy diferentes a los cambios de humor normales que puede tener la mayoría de la población, son más intensos y graves llegando a interferir en las distintas áreas de la vida de la persona que los sufren. Los síntomas más frecuentes de la fase maníaca y depresiva son los siguientes:

    Síntomas maníacos:

    • Estado de ánimo exagerado, optimismo y autoconfianza extremos
    • Aumento en la actividad física y mental y de energía
    • Irritabilidad excesiva, comportamiento agresivo
    • Menor necesidad de dormir sin experimentar fatiga
    • Pensamientos grandiosidad  y autoestima exagerada
    • Velocidad al hablar, al pensar
    • Dificultades de atención
    • Conductas impulsivas y que puede suponer un riesgo para la persona
    • En los casos más graves, delirios y alucinaciones

    Síntomas de depresión: los puntos bajos del trastorno bipolar

    • Tristeza prolongada o ataques de llanto inexplicables
    • Importantes cambios en el apetito y los patrones del sueño
    • Irritabilidad, agitación, ansiedad
    • Pesimismo, indiferencia
    • Pérdida de energía o  apatía
    • Sentimientos de culpa y baja autoestima
    • Incapacidad para concentrarse o dificultad para tomar decisiones
    • Incapacidad para disfrutar de intereses anteriores.
    • Aislamiento social
    • Pensamientos de muerte o suicidio

    La esquizofrenia es una enfermedad mental grave que afecta al pensamiento, la percepción, las emociones y la conducta.

    En cuanto a sus síntomas se engloba dentro de los trastornos psicóticos, aquellos en los que las pacientes pierden el contacto con la realidad y se manifiesta de forma muy diferente de una persona a otra. Los síntomas más frecuentes son los siguientes:

    • Delirios: Son creencias falsas que la persona está convencida que son ciertas  y se apoya en algunos detalles de la realidad que interpreta de una manera errónea y que son irreductibles a la lógica. Los delirios pueden ser de distintos tipos: de persecución, de grandeza, de perjuicio, somáticos, celotípicos, etc.
    • Alucinaciones: son percepciones en las que escucha, siente, ve o ve cosas que la persona cree que son ciertas y las vive como reales pero que no lo son. Las alucinaciones pueden ser auditivas, táctiles, olfativas, gustativas o visuales.
    • Alteraciones en el pensamiento El pensamiento en ocasiones aparece desorganizado, presentan dificultad para asociar ideas y mantener una conversación porque cambian de un tema a otro o se pierden en detalles circunstanciales. Cuando esta pérdida es grave y el contenido es incoherente se denomina desorganización del pensamiento.
    • Alteraciones en la afectividad. Puede tener aplanamiento o embotamiento afectivo o dificultad para expresar lo que siente a los demás
    • Alteraciones en la conducta. Puede afectar también a la conducta y que la persona abandone su aseo personal, sus auto-cuidados, altere los horarios de comidas o sueño, se aisle socialmente o incluso puede llegar a presentar conductas extravagantes o no adecuadas que delirios.
    • Alteraciones en la cognición. Puede presentar dificultades de atención, memoria o concentración.

    Trastorno límite de la personalidad

    El trastorno límite de la personalidad es una problema de salud mental  en el que la persona  inestabilidad emocional que a menudo los llevan a tener acciones impulsivas y relaciones inadecuadas con otras personas. Algunos de los síntomas más frecuentes de este trastorno son los siguientes

    • Estado de ánimo muy cambiante a veces sin causa aparente
    • Dudas constantes sobre sí mismo o sobre su capacidad de afrontar el futuro lo que puede provocar cambios continuos de aficiones e intereses, y en una menor implicación en actividades que requieren un esfuerzo.
    • Sentimientos crónicos de vacío e inutilidad, debidos a una baja autoestima.
    • Relaciones interpersonales intensas y con continuas rupturas, debido a la inestabilidad en su forma de ver a los demás, lo que le lleva en ocasiones a idealizar a alguien, para luego devaluarlo y ha generar por su necesidad de afecto relaciones de dependencia.
    • Comportamientos extremos que ponen en riesgo la propia vida, motivados por su impulsividad y la búsqueda de sentido, lo que puede llevar incluso a intentos de suicidio.

    Para el diágnostico de este trastorno mental no tiene por qué aparecer todos estos síntomas y puede variar mucho de una persona a otra, o incluso variar mucho en el tiempo en la misma persona.

    Trastorno esquizo-afectivo:

    Es un trastorno mental en el que tanto los síntomas afectivos como los esquizofrénicos son destacados y se presentan durante el mismo episodio de la enfermedad, de forma simultánea o con pocos días de diferencia entre unos y otros. El curso de este trastorno puede implicar ciclos de síntomas graves seguidos de mejoramiento.

    Los síntomas más característicos de este del trastorno son los siguientes:

    • Cambios en el apetito
    • Discurso desorganizado e ilógico
    • Falsas creencias (delirios)
    • Falta de interés por la higiene o el aseo
    • Estado de ánimo que es ya sea demasiado bueno, deprimido o irritable
    • Problemas para dormir
    • Problemas con la concentración
    • Tristeza o desesperanza
    • Ver o escuchar cosas que no existen (alucinaciones)
    • Aislamiento social
    • Hablar tan rápido que otros no pueden interrumpirlo

    Estas enfermedades suelen ser crónicas y requerir tratamientos prolongados. Normalmente, el tratamiento consistirá en una combinación de tratamientos farmacológicos y psicoterapia.

    Los tratamientos farmacológicos son necesarios para reducir los síntomas de la de la enfermedad y la psicoterapia ayuda a la persona que sufre estos trastornos a comprender la enfermedad y a sobrellevarla, mejorando su conducta social y su reintegración en la sociedad y volviendo a recuperar sus objetivos vitales.

    En las residencias se aseguran no solo el seguimiento del tratamiento farmacológico necesario sino que también los diferentes profesionales del centro (psicólogo, terapeuta ocupacional y educadores) ayudan a la persona a mejorar su autonomía y diseñan junto a la persona afectada un plan individual de rehabilitación psicosocial que le pueda ayudar a recuperar las diferentes aéreas de vida que se han podido ver afectadas por el trastorno.

    Las residencias facilita también las relaciones sociales, la recuperación de actividades de ocio y la integración en la sociedad y les ayuda a regular los horarios de vida y mantener un estilo de vida más saludable. Además se interviene también en el área familiar para poyar a los familiares y mejorar la información y el manejo del a enfermedad  y aumentar habilidades de comunicación y resolución de conflictos.

    Es importante obtener un diagnóstico adecuado de estas enfermedades e iniciar el tratamiento lo antes posible. Cuanto antes comience mayores serán las posibilidades de que pueda recuperar sus niveles de funcionalidad anteriores. Aunque son enfermedades mentales que pueden llegar a ser graves si se interviene adecuadamente las personas pueden recuperarse y logran estar perfectamente integrados en la sociedad.

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