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    • 01 JUN 18
    Conozco tanto el suelo que solo miro el cielo

    Conozco tanto el suelo que solo miro el cielo

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    No hablo suave, tengo la voz alta. No tengo el cuerpo perfecto. Me gusta la perfección, pero no soy perfecta. Muchas veces me enojo por cualquier cosa. Sueño, extraño. Me ilusiono, me sonrojo, me enamoro y echo de menos. Me afectan pequeñas cosas. SOY BIPOLAR, puta loca, guarra, zorra, mala, molestona, ladrona, mentirosa. Celosa. Histérica, alterada y peleadora… ¡De tanto perder aprendí a ganar!

    Soy simpática, tierna, alegre, humilde, noble, ética, y leal, sincera, fiel, graciosa y divertida, adorable, aprendedora, amiga, viajera y aventurera… ¡De tanto llorar se me dibujo la sonrisa que tengo para siempre! Me encariño rápido, olvido lento y me río de nada, pero lo más importante es que SOY YO… Me asombra tanto cómo es el ser humano, que aprendí a ser yo misma, original, ¡sin intentar imitar a nadie!

    Soy madre, esposa y amante. Doy y daré mi alma y mis energías por mis hijos. Permito y no permito, aguanto y no aguanto. Amo y odio. Prefiero el café con tres azucarillos porque con dos me amarga… Y me meo debajo de la ducha. Ando con zapatos rotos y con zapatos caros, como arroz blanco y chuletón de buey, duermo en la calle y en los mejores hoteles de cinco estrellas… Nunca he querido ser mejor que nadie. Si alguien me brinda su mano, saludo. Si alguien necesita ayuda… Ayudo. Intento apoyar y me gusta que me apoyen.

    Me acerco y me alejo. Conozco tanto el suelo que solo miro el cielo. Toqué tantas veces fondo que cada vez que bajo, ya sé que mañana subiré. Tuve que sentir la soledad para aprender a estar conmigo misma y saber que soy muy buena compañía. Intenté ayudar tantas veces a los demás, que aprendí a que me pidieran ayuda. Traté siempre que todo fuese perfecto y comprendí que realmente todo es tan imperfecto como debe ser. Hago sólo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran. A esta altura no mendigo ni me complico con nadie. Vi tantos perros correr sin sentido, que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido. ¡¡¡Aprendí que en esta vida nada es seguro, sólo la muerte… por eso disfruto el momento y lo que tengo… e intento ser feliz!!!

    Rosica, Alpedrete.

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